La realidad de Bogotá BICENTENARIO 2010 5 862x647

La realidad de Bogotá

Vivir en Bogotá es cuestión de mentalidad. Todos sabemos lo difícil que es el tráfico, lo complicado que es movilizarse y lo extenuante que puede llegar a ser. Pero como común denominador tenemos un gran número de personas que no dejan de quejarse.

¿Si saben que es así porque le siguen dando vueltas a eso? ¿Si sabe que el agua moja, para que frustrarse por eso?

Si, esta es nuestra realidad, una cuidad con mucho trafico. Entonces mi propuesta es dejarnos de quejar, y al contrario empezar a hacer del trancón algo positivo. ¿Qué puede ser positivo del trancón?

El primer aspecto positivo es que se van a conocer mejor. Para poder perseguir los sueños y las metas personales, es necesario conocerse muy bien. La única forma de conocerse bien es darse un tiempo personal, un tiempo en silencio para pensar y estar en equilibrio. Lo maravilloso de vivir en Bogotá es que nos encontramos con estas situaciones a diario pero nunca estamos pensando en nosotros, al contrario estamos pensando en lo feo que es el trancón, en porque el otro se metió, en porque las motos, en porque el tiempo, y no le estamos viendo el lado positivo.

Además de tener tiempo para conocerse mejor, existe también la posibilidad de desarrollar unas inmensas habilidades para desarrollar la paciencia. Dicen que la paciencia hace al maestro y nosotros los Bogotanos tenemos la posibilidad de trabajar en eso a diario, lo cual es una ventaja sobre cualquier ciudad sin tráfico.

Por otro lado recomiendan que para tener una tranquilidad mental y llegar a tener una mente en equilibrio es aconsejable pasar 10 minutos en silencio. Que mejor oportunidad que apagar el radio, subir las ventanas y aprovechar que no solo pueden ser 10, sino 20 o media hora que se puede pasar en silencio. De nuevo nuestra ciudad nos permite avanzar en nuestro proceso mental.

La habilidad que más se puede desarrollar en un trancón es volverse una persona mucho más observadora. Cuando se está quieto o va andando lento tiene la posibilidad de admirar y ver realmente como funciona todo, como interactúan las personas, como pasan el tiempo, y como en tan pequeños espacios pueden compartir muchas personas.

Bogotá es una ciudad que tiene muchas cosas positivas y comenzar a pensar que el trancón de Bogotá nos va a aportar y hacer mejores personas depende de cada uno. De nuevo es cuestión de mentalidad, no por quejarse se va arreglar el problema de movilidad, pero si por hacer un distinto proceso mental vamos a disfrutar o por lo menos sacar lo mejor de cada trancón. Como Bogotanos tenemos que entender que a pesar de las dificultades podemos hacer de los días cada vez más alegres.